
Se estila afirmar como pájaro de buen agüero: "Si viajar es un placer, el llegar debe ser menester".
Viajar por Bolivia es todavía un desafío, a veces -o casi siempre- una aventura de adrenalina y hasta peligro.
Aprovechando el último feriado viajé por tierra desde Los Yungas a La Paz para pasar por Cochabamba y llegar a Santa Cruz. En Nor Yungas la carretera tiene porciones partidas, parchadas con ineficiencia y material no adecuado a las exigencias de alto tonelaje, esto se evidencia hasta Cotapata, desde Kalajahuira donde se encuentra el peaje, la ruta construida por la empresa estadounidense Groves Company en la década de los 70, es una palpable evidencia de la calidad y durabilidad y transparencia en términos de contrato y cumplimiento.
La continuidad hacia Coroico, Caranavi y Alto Beni en la antítesis de esa realidad, tramos adjudicados a constructoras bolivianas, argentinas, brasileñas e incluso chinas, representan un conjunto de desaciertos y engaños.
Tal cual ocurre con la Doble Vía La Paz - Oruro, inaugurada con rimbombancia y petulancia por el gobierno de Evo Morales, A poco menos de un año, esa ruta interdepartamental y de vinculación internacional presentaba fisuras y complicaciones, una resultante fehaciente de pésimo trabajo y materiales registrados como de primera clase, pero con calidad de tercera.
La ruta troncal es hoy por hoy escenario de parchados multiplicados, como si se remendara el metafórico bombardeo de otro embuste político. Entre Confital y Bombeo se realizan trabajos de emergencia por deslizamiento de tierra y piedras, la ruta de una sola vía tiene tráfico recargado y esperas tan prolongadas como obligadas, las tareas de reparación son pesadas y lentas. Se llega a Cochabamba con retraso y cansancio. Más adelante se deja el valle, para pasar por Corani y comenzar el descenso al trópico. Otra doble vía genera descongestión y mayor velocidad, sin embargo; no está del todo concluida. La adjudicación de ese tramo a una empresa china tiene indicios evidentes de ilegalidad e irregularidad, lo que derivó en la detención del ex Ministro de Obras Públicas del anterior gobierno. Edgar Montaño quien ya conoció la prisión temporal, tiene cargos imputados por incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, la Fiscalía recabó pruebas incriminatorias como la ausencia de la reglamentada boleta de garantía de la empresa adjudicada.
El tramo central del Sillar es otra constancia de corrupción tipificada en el Código Penal artículos 234 y 154, la malversación alcanza los 2 millones 491. 000 dólares.
Años anteriores y cuando Evo Morales gobernaba entregando obras con fondos del Programa Bolivia Cambia Evo Cumple se entregaron obras camineras con contratos al margen de cláusulas de fiscalización eficiente y sobre todo transparente. La carretera entre Trinidad- San Ignacio de Moxos fue concluida y entregada sin esas características de garantía. Un par de meses posteriores a su inauguración fastuosa en la que el ex mandatario se ufanaba al recorrer en una vagoneta de lujo que el mismo condujo con marcada egolatría; la ruta presentaba fisuras por trabajos mal ejecutados por otra empresa china, que no construyó adecuadamente canales de desagüe, las alcantarillas en esa planicie beniana deben ser pertinentes al constante flujo de afluentes y humedales. Como corolario esa carretera se conecta con el río Mamoré, que se cruza en Pontones, el proyecto contemplaba la construcción de un vigoroso puente, jamás se iniciaron los trabajos, la ruta asfáltica deriva en sectores de ingreso y salida de tierra, que en tiempo de lluvias es un lodazal intransitable, generando esperas y pérdidas.
Y también en el Beni, el entonces gobernador Alex Ferrier, aliado de Morales, se ensalzó con la construcción del tramo Trinidad-Loreto, se realizaron trabajos de remoción y preparación básica del terreno, pero nunca llegaron las máquinas ni los obreros para la capa asfáltica, Ferrier había afirmado con jactancia propia que en el Beni era posible la construcción de carreteras, fiel a su convicción pagana, también había añadido que con la bendición de la Virgen de Loreto, la vía al santuario estaba garantizada.
Bolivia tiene este flamante año, nuevos desafíos, priorizar y garantizar la vertebración caminera debe y tiene que contar con la predisposición y sello de urgente, así nuestra economía será emergente. El turismo, las exportaciones y otras actividades de desarrollo podrán duplicarse y hasta triplicarse.
De lo contrario, proseguiremos reflejando ese anacrónico carácter poético-romántico de: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar".

QUIQUE FRANCK
Periodista – Escritor
Fotografía: El Sillar. ABC, julio 2025.
