
Desde la emoción más íntima hasta la defensa del patrimonio paleontológico, "Tras las huellas de un dinosaurio" se abre paso como una obra profundamente humana, política y cultural. El documental nace del amor por la profesión, del rigor del cine documental y de una historia familiar marcada por el silencio, la denuncia y la reconciliación.
“Yo me enamoré. Mi profesión es una pasión”, afirma Henry Silvestre Saavedra Coca (1946-2017) en el documental. Es el protagonista de la historia que describe la experiencia de encontrar fósiles de entre uno y tres millones de años en Bolivia. Acción que décadas después creó un espacio para el turismo e impulsó a investigadores de otros países a recorrer los caminos que el paleontólogo boliviano abrió en Potosí y hoy, con tecnología moderna, suman más huellas de dinosaurios que vivieron en esta parte del planeta. Las oportunidades de turismo e investigación tienen una veta relevante en el Parque Nacional Toro Toro, creado en 1992.
“Requiere investigación, tiempo y un equipo que crea que ahí hay una película”, destaca Viviana Saavedra Del Castillo, comunicadora, productora y directora de cine. El documental surge tras una reconciliación con su padre, paleontólogo boliviano cuya labor fue ignorada durante años. A través de este proceso, la directora redescubre a un científico que descubrió huellas de dinosaurio, denunció el extractivismo del patrimonio fósil y alertó sobre el saqueo de los recursos naturales.
“Había una historia que había perdido protagonismo, un país que lo había ignorado”, relata la directora. Una situación que se repite con frecuencia en Bolivia, donde quienes denuncian irregularidades o vulneraciones al patrimonio suelen quedar relegados y sin reconocimiento.

Uno de los ejes centrales del filme, además del descubrimiento de huellas de dinosaurio, incluye el descubrimiento de la caverna de Toro Toro. “Cuando mi padre contaba que la había descubierto, nadie le creía”, recuerda Saavedra en el tráiler del documental. La película interpela además una realidad estructural: fósiles bolivianos exhibidos en museos del exterior, mientras el país carece de infraestructura suficiente para proteger y resguardar su propio patrimonio paleontológico.
"Tras las huellas de un dinosaurio" es el resultado de diez años de trabajo, iniciado con recursos propios y consolidados gracias a distintos apoyos institucionales. Entre ellos destacan el Fondo Ibermedia, el Focuart - Fondo Concursable Municipal de las Culturas y las Artes, el Programa de Intervenciones Urbanas a la producción y un fondo de postproducción del Bicentenario. Este recorrido permitió alcanzar una película de alta calidad técnica y artística, con proyección a festivales y con la aspiración de representar a Bolivia en escenarios internacionales.
La obra es también un reconocimiento al trabajo colectivo. La directora destaca el acompañamiento de su productor Rodrigo Quiroga, del montajista Daniel Moya, del director de fotografía Gustavo Soto, y de un amplio equipo técnico, humano y de promoción que sostuvo el proyecto hasta su estreno el 11 de diciembre.

La película también incorpora animación como recurso narrativo, incluyendo un corto animado de apertura que ha generado un fuerte impacto en el público. En Toro Toro, el documental fue recibido con entusiasmo por niños, jóvenes y adultos, consolidándose como una experiencia familiar que conecta generaciones.
Viviana Saavedra espera que estos 70 minutos conmuevan, despierten amor por Bolivia, por Toro Toro y por las historias que el país guarda bajo su suelo. “El público es clave para que esta historia llegue más lejos”, subraya.

Más allá del estreno, "Tras las huellas de un dinosaurio" abre una reflexión urgente sobre la necesidad de fortalecer las políticas públicas para el cine, cumplir compromisos como Ibermedia, potenciar la Comisión Fílmica y aprovechar escenarios únicos como Torotoro, el Salar de Uyuni y otros territorios del país, enfatiza Saavedra.
“Las industrias creativas y culturales son una posibilidad real para salir adelante”, concluye. Una invitación a mostrar Bolivia desde su creatividad, su talento y su capacidad de emprender, entendiendo la cultura no solo como identidad, sino también como motor de desarrollo.
La entrevista completa a Viviana Saavedra en nuestra sección Así Vamos.
CRÉDITOS
Redacción: Svetlana Salvatierra.
Fotografías: Tras las huellas de un dinosaurio.
Producción y edición: Ruta1825.
